El evento fue organizado por la Administración Municipal y la Escuela Normal Superior del Nordeste, con la participación de 280 personas integrantes de la comunidad de los diferentes centros e instituciones educativas; además de representantes del Honorable Concejo Municipal y la secretaria de educación municipal, especialista Enilfa González Rojas. En representación de la Secretaría de Educación para la Cultura de Antioquia estuvo Carlos Arturo Pineda Osorio.
Durante el foro se presentaron tres ponencias:
- Pinceladas de la historia en el Bicentenario a cargo del especialista Octavio Giraldo, coordinador de la Escuela Sindical de ADIDA.
- Algunos acontecimientos en clave educativa a propósito del Bicentenario de la Independencia de Colombia, por el candidato a doctor en Historia, Jair Hernando Álvarez Tórrez en representación de la Universidad San Buenaventura.
- La calidad educativa en el Bicentenario, a cargo de Carlos Arturo Pineda Osorio, profesional universitario al servicio de la Secretaría de Educación para la Cultura de Antioquia.
Abordar estas temáticas permite conocer los cambios que a lo largo de la historia se han venido presentando en el campo educativo desde el momento de la independencia hasta la actualidad y su impacto en el desarrollo del país.
Celebrar el bicentenario de la Independencia es recordar el arduo camino que recorrió el pueblo colombiano para recuperar la libertad del yugo de los opresores colonialistas. Gracias a la convicción en una causa común y justa, y a la unión de miles de patriotas, se hizo realidad lo que fue un sueño por más de trescientos años de sometimiento humillante a la Corona española. Los libertadores no han muerto, no solo porque su magna obra histórica aún pervive entre las generaciones presentes, sino porque sembraron con sus ejemplares vidas la semilla de la transformación social, en condiciones de libertad y justicia. Esta herencia histórica cobra mucho más valor y significado ahora, que nos proponemos mejorar la calidad educativa, para que niños, niñas y jóvenes colombianos -sin distinción de raza, credo, edad o estrato social- tengan una educación eficaz en los contenidos, pertinente con respecto a las costumbres autóctonas, prospectiva en relación con los nuevos contextos socio-históricas e innovadora para encarar el mundo moderno, fundamentado en la competitividad, la investigación científica y la globalización.
Estas metas obligan a hacer un llamado de compromiso a las instituciones educativas, para que se transformen en espacios de formación integral, que trasciendan mucho más allá del currículo académico, y donde el saber y el hacer se fusionen en ciudadanos integrales, y sobre todo, solidarios. Por lo demás y rigurosamente hablando, esta misión compete a todos los miembros de la sociedad, pero especialmente a quienes tenemos la firme intención de transformar radicalmente la educación colombiana.







